PRIMERA PARTE
TENSIONES MUSCULARES Y ESCÁPULA
Como regla general se sabe desde
hace muchos años, cuando un músculo se tensiona, o lo que es lo mismo
aumenta su tono muscular, esa tensión se trasmite hacia los huesos que
se inserta, Si estos huesos son lo suficientemente fijos ya sea por su
articulación con otros huesos o por su ubicación postural, absorben gran
parte de la tensión y en algunos casos su totalidad, si la tensión es
desmedida, esto provocará modificaciones estructurales en el tejido
propio del hueso, pero de este punto nos ocuparemos mas adelante.
Ahora quiero referirme sobre la
situación que nos ocupa cuando un hueso actúa como enlace entre
tensiones musculares.
Cuando un músculo esta inserto en
algún lugar del contorno óseo, su tracción sobre el mismo , se
transmitirá a otro músculo insertado en otro extremo del hueso, dicho de
otra forma, no es que la tensión del primer músculo tensione al hueso y
este tensione al otro músculo, sino que la tensión del músculo A
desplaza proporcionalmente al hueso y a través de este movimiento
provocará un aumento en la tensión del músculo B, de tal suerte que
formaría una cadena, en este caso no estaríamos hablando de cadenas
musculares sino de cadenas músculoesqueléticas.
Lo que acabamos de describir es muy
importante para entender cómo una cadena muscular, puede transformar la
postura de uno o más huesos y a través de éstos transmitir su hipertonía
a otras cadenas musculares.
Si bien esto ocurre en gran parte
del cuerpo o prácticamente la totalidad, en este capítulo nos ocuparemos
de la importancia que tiene la escápula u omóplato, conocida
popularmente como paleta o paletilla, como hueso que encadena las
tensiones de distintos músculos que implican cambios en la ubicación de
los segmentos a saber: de la escápula a la cabeza, de la escápula a la
columna, de la escápula a la pelvis, de la escápula al brazo y de las
escápulas entre sí.
Cabe aclarar que hasta ahora sólo
nos habíamos referido a las tensiones musculares que cambian con
microdesplazamientos las posiciones de los huesos entre sí, y cómo esto
afectaba a las articulaciones.
Antes de entrar en el detalle de
todas la interconexiones que el omóplato realiza, comentaremos el punto
pendiente de aclarar, qué le pasa al tejido del hueso cuando este queda
sujeto a tensiones musculares crónicas por tiempo indeterminado. Como
los alcances de este libro, no incluyen hablar de las patologías que se
producen dentro de los huesos por este motivo, me limitaré solamente a
describir que la experiencia clínica a través de los años, me ha
demostrado que cuando una cadena muscular ha traccionado en forma
hipertónica durante mucho tiempo sobre el hueso, la parte del hueso
afectada a las inserciones de esa cadena, responde con un aumento a la
dureza de este, tengamos en cuenta que el hueso en el ser vivo, si bien
es una estructura sólida, mantiene a través de sus trabéculas una
flexibilidad que le permite amoldarse a las descargas de peso y
tracciones, pero esta flexibilidad se pierde a través de los años y de
acuerdo a cómo se utilice el esqueleto.
Como dije antes las tensiones
musculares cónicas de las cadenas musculares que se transmitiesen sobre
un punto determinado de un hueso a través de las inserciones de éstas,
quitan flexibilidad sobre el hueso y aumentan su rigidez. Para concluir
este punto a los efectos de este libro, quiero aclarar que esto es
reversible, quitándole primero la tensión a la o las cadenas implicadas
y por raro que parezca se pueden hacer maniobras similares a masajes que
devuelven la elasticidad perdida del hueso. Estas manipulaciones son
estrictamente profesionales y expertas.
Para poder entender cómo la
escápula es un centro de retransmisión de tensiones musculares desde
todas las partes mencionadas anteriormente, primero haremos una
descripción de la anatomía de este hueso tan particular, las
modificaciones filogenéticas que sufrió a través del cambio a la postura
bípeda y luego haremos una descripción topográfica o regional, de los
principales músculos que interconectan al omóplato o escápula con la
columna cervical, con la columna dorsal, con la pelvis, con la parrilla
costal, con los huesos del cráneo y el miembro superior.
Por último comprendiendo todo esto,
podremos establecer cómo la escápula es un nexo entre sentimientos
blandos y duros..
La escápula es un hueso plano de
forma triangular, cuyo ángulo recto se encuentra ubicado en la parte
superior e interna , un poco por debajo de este ángulo nace lo que se
llama la espina del omóplato que es una formación ósea y fuerte que la
atraviesa en todo el ancho de su tercio superior que en forma curva sale
desde la parte posterior de la escápula y se proyecta en su parábola
hacia delante terminando en la zona del hombro, uniéndose a la
clavícula, de esta manera podemos distinguir dos partes principales de
este hueso.
En el ángulo superior y externo se
engrosa formando una cavidad llamada glena que es la que se va a
articular con el húmero formando la articulación del hombro propiamente
dicha.
Por lo que la clásica descripción
de que la clavícula es un hueso plano, nunca hay que olvidar estas dos
fuertes condensaciones recién descriptas, que son fundamentales para la
formación de la articulación del miembro superior y la movilidad de
este, se puede decir entonces que la escápula u omóplato es el primer
hueso el miembro superior y a partir de esta hay que observar la
movilidad del miembro, cuando muchas veces se suelen observar los
problemas de este desde el brazo.
Finalizada esta breve descripción
anatómica del hueso que es suficiente para entender lo que se va a
describir, sugiero a aquellos que quieran profundizar remitirse a textos
de anatomía humana.
Cuando el hombre no había pasado a
la bipedestación y marchaba en cuadrupedia, la escápula, funcionaba como
en hueso de absorción de descarga e peso para los miembros superiores,
tal como lo hacen hoy los huesos coxales de la pelvis que se articulan
con el miembro inferior. Al colocarnos de pie a través de los millones
de años que esto llevó, la vieja escápula que era mucho más fuerte y
gruesa que la actual, se fue adelgazando en su grosor y a su vez
perdiendo cierto tamaño en proporción a la pelvis que fue aumentando ya
que todo el peso de la carga del cuerpo para el sostén de este, recayó
en la cintura pélvica, y la cintura escapular (ambas clavículas y ambos
omóplatos) quedó liberada de su acción de sostén y carga para obtener
libertad de movimiento que se transmite a todo el largo del miembro
superior y culmina con la habilidad de la mano. La transformación del
miembro superior de sostén a miembro libre y hábil está estrechamente
vinculada a la capacidad y el desarrollo del intelecto de los seres
humanos, el miembro superior que comienza en la escápula, ha ejercido en
los millones de años que siguieron al paso de la cuadrupedia y de esta a
la bipedestación y de ahí en adelante, en el elemento ejecutor de la
capacidad creativa del hombre, siendo el extremo terminal la mano el más
desarrollado en cuanto a precisión, tengamos en cuenta que una escápula
bloqueada va a impedir un correcto desempeño de todo el miembro, por lo
que si llamamos a los movimientos más “inteligentes” del cuerpo humano
y su capacidad creativa, y estos surgen del miembro superior que nace en
la escápula, tenemos que pensar que los músculos que las mueven, a pesar
de ser mucho más rudimentario que los sofisticados músculos de la mano,
también son músculos cargados de sentimientos nobles y muy importantes
para la expresión creativa el hombre. Muchos antropólogos sostienen la
teoría de que la libertad del miembro superior a transitado a través de
la historia del hombre paralelamente a su desarrollo intelectual, esta
teoría está fuertemente sustentada, con los hechos y hallazgos
antropológicos que comienzan con las primeras pinturas en las cavernas
de hace cientos de miles de años hasta las increíbles construcciones
halladas con menos de diez mil años.
La posibilidad inicial que recibió
el ser humano en la bipedestación de dejar libres sus miembros
superiores le permitió entre otras cosas, cargar con sus brazos y
transportar con estos objetos que conseguía o cazaba a distancia hasta
sus primitivos hogares, luego construyó armas que le facilitaron la
caza, aprendió a hacer el fuego y sucesivamente fue sofisticando su
capacidad de realizar y crear por lo que asociar la capacidad
intelectual al desarrollo y sofisticación de todas las estructuras del
miembro superior para obedecer las órdenes provenientes del las áreas
motrices de un cerebro en franco desarrollo, tienen un lógica estricta,
una coherencia filogenética y al día de hoy, claramente nuestros
miembros superiores siguen siendo los ejecutores de nuestra capacidad
creativa, aunque solo sea para pulsar el teclado de nuestro ordenador,
que en definitiva plasmará en la pantalla nuestras ideas.
Vamos a dedicarnos ahora a la
mención de los músculos que se insertan en la escápula, y solamente
haremos una descripción detallada de los que no han sido mencionados
anteriormente.
El angular del omóplato ya ha sido
mencionado, pero recordemos que es el músculo que ofrece por detrás el
sostén que por delante ofrece la clavícula, claro que este tiene la
capacidad de producir movimientos de la escápula porque aventaja a la
clavícula en su capacidad de contracción voluntaria contra un hueso que
solamente ofrece la posibilidad de ser sostén pasivo. Nos habíamos
referido a las fibras superiores y externas del trapecio, pero este es
mucho más que ese manojo de fibras, podríamos decir que es uno de los
“grandes” de la parte posterior del cuerpo y no solo por su tamaño sino
por sus múltiples inserciones, direcciones de fibras y acciones. Este
músculo se inserta a lo largo de las doce vértebras dorsales e
ininterrumpidamente para insertarse en la siete vértebras cervicales
para luego hacer una fuerte inserción en el hueso occipital del cráneo,
desde esta longuísima línea de inserción vertical, todas sus fibras
convergen en la espina del omóplato de tal suerte, que las fibras que se
hallan por debajo de la espina tienen una dirección oblicua de abajo
hacia arriba, en la medida que nos acercamos a la altura de la espina la
oblicuidad se va transformando en horizontalidad y así llegan estas a la
espina, las de abajo lo hacen hacia la parte más externa e inferior de
la espina, las horizontales o casi horizontales hacia a parte media e
interna de la espina y las superiores ya nuevamente oblicuas, pero esta
vez con dirección de arriba hacia abajo , lo hacen hacia la parte más
externa de la espina en su labio superior. De esta forma vemos que un
mismo músculo puede tener tres haces distintos de fibras con acciones
distintas y hasta antagónicas (contrarias), si las inferiores, que son
las que toman inserción en las últimas dorsales pueden hacer descender
la escápula, en la medida que nos vamos acercando a las horizontales o
casi horizontales estas aproximarán a la escápula a la línea media y las
que están por encima de la espina que son las que nacen de las dos
primeras dorsales todas las cervicales y el occipital, pueden elevar la
escápula que es el movimiento antagónico al de las inferiores, pero
cuando actúan todas en su conjunto llevan la escápula hacia adentro y
hacia atrás con muchísima fuerza, ya que las superiores y las inferiores
anulan entre sí el movimiento antagónico y todas traccionan con gran
potencia en la dirección antes mencionada. Si esto ocurre con ambos
trapecios simultáneamente, o sea el izquierdo y el derecho, ambas
escápulas se acercarán entre sí y el pecho se verá impulsado hacia
delante, movimiento que popularmente llamamos “sacar pecho”,posición
utilizada por todos los ejércitos en la alineación de sus filas, por lo
que aquí vemos un sentimiento de agresividad y amedrentador que se
expresa por delante pero se origina en la parte posterior, por supuesto
que esta no es la función principal del trapecio pero la cito como
ejemplo a la hora de expresar.
La multiplicidad de las direcciones
de las fibras del trapecio permiten que el omóplato pueda ser
traccionado de tal forma que gire sobre su propio eje, para que esto se
realice no lo hará solamente a partir de este músculo, sino que también
necesitará de este y de la sinergia de otros, como por ejemplo ya vimos
el angular del omóplato, cuando este le da punto fijo a la parte
superior e interna, las fibras inferiores harán girar la escápula de tal
manera que el ángulo inferior rotará hacia dentro, esto es solamente un
ejemplo del cual podría citar muchos más pero como esto no es un
compendio de biomecánica lo que quiero que quede claro es que el
trapecio participa de la mayoría de los movimientos de la escápula por
lo que es un músculo que trabaja mucho a la hora de expresar cosas con
los miembros superiores, por lo que es un músculo que siempre se halla
en hipertonía porque carga muchas de las cosas que no nos animamos a
expresar, como por ejemplo de acuerdo a como se lo mire, un sentimiento
primitivo que es el de agredir con nuestros brazos a otra persona, digo
de acuerdo como se lo mire porque todos los días o al menos muy seguido
sentimos ganas de agredir a alguien por cosas cotidianas, pero como
seres civilizados que somos o al menos lo decimos, contenemos esos
golpes y seguimos como si nada hubiera pasado, pero toda esa tensión
irremediablemente queda acumulada en los trapecios, fundamentalmente
desde la parte media a la superior, que es la típica zona que nos
quejamos cuando decimos que tenemos el cuello y los hombros muy
cargados. Ahora ya tenemos la respuesta: “de qué se nos cargan los
hombros y el cuello”.
Otro músculo muy importante pero
muy desconocido popularmente, pero no profesionalmente, es el serrato
mayor o anterior se inserta desde delante hacia atrás en las diez
primeras costillas y desde esa inmensa superficie va a insertarse a lo
largo de todo el labio anterior del borde interno de la escápula, si
tenemos en cuenta que la ubicación anatómica de la escápula es entre la
segunda y la séptima costilla, nuevamente nos enfrentaremos un músculo
con tres órdenes de fibras, las que se hallan por encima de la segunda
costilla tracciona hacia delante y hacia arriba, las que van desde la
segunda a la séptima la traccionan hacia delante y las que se insertan
en la octava, novena y décima costilla traccionan hacia delante ya hacia
abajo y cuando traccionan todas juntas llevan la escápula fuertemente
hacia delante produciendo la actitud cuando se origina en forma
simultánea con la otra escápula de encoger los hombros y hundir el
pecho, todo lo contrario a lo que realiza el trapecio, aquí encontramos
el primer enlace entre sentimientos duros y blandos.
Por otro lado si las fibras del
serrato mayor toman punto fijo en la escápula y esta es sostenida por el
trapecio, el serrato se transforma en un importantísimo músculo
accesorio inspirador y estará relacionado con los sentimientos de
ansiedad y angustia, pero para esto como dijimos, necesitará del
trapecio, aquí vemos un Inter. juego entre músculos anteriores y
posteriores donde se entremezclan sentimientos blandos como la angustia
y mixtos como la ansiedad.
El músculo romboides une el borde
interno de la escápula a la columna dorsal, las fibras de este músculo
tapizan las costillas sin insertarse en ellas, ya que se dedica a la
movilidad de la escápula. Sus fibras son oblicuas de arriba hacia abajo
y tienen la capacidad de acercar y elevar simultáneamente la escápula,
es un músculo que normalmente trabaja en conjunto con los dos antes
descriptos, por lo que participa en forma directa en los movimientos de
adelantamiento, retroceso o giro de la escápula y a través de esta del
sostén del miembro superior. La contractura o el aumento de las
tensiones en este músculo se van a ver relacionadas con todos los
sentimientos descriptos hasta ahora, ansiedad, angustia, agresividad y
lo que es más importante si favorece los movimientos del miembro
superior toda la capacidad de expresión creativa que tenemos a través de
este.
El pectoral menor es el único
músculo que se conecta a la escápula partiendo desde la parte anterior
del tórax, esto lejos de ser una anécdota, nos indica la importancia de
esta conexión con lo que denominamos sentimientos blandos. El pectoral
menor, se inserta en la tercera, cuarta y quinta costilla en la parte
anterior del tórax, desde allí avanza oblicuamente hacia arriba formando
un triángulo cuyo vértice se va a insertar en una pequeña y fuerte
eminencia ósea que tiene el omóplato en su parte anterior llamada
apófisis coracoides, de tal forma que la contracción del pectoral menor,
hace que el omóplato vaya hacia delante o hacia abajo o ambas cosas
juntas, aquí aparece otro elemento que no va a actuar por sí solo, sino
que participa en el Inter. juego que va a dar una ubicación en el
espacio a la escápula. El hecho de que el pectoral menor está ubicado
debajo del pectoral mayor, del cual ya hemos hablado en otros capítulos,
atraiga hacia sí, o sea hacia adelante, al tiempo que la descienda,
produce sobre el hombro que trabaja y si lo hace en ambos la típica
posición de un cuerpo deprimido con el pecho hundido, los hombros caídos
y adelantados, claro que esto lo va a hacer en combinación con el
serrato anterior, y aquí aparece la participación del pectoral mayor que
tiene una inserción más amplia por sobre este, que va desde la primera
hasta la séptima costilla y desde allí al húmero, hueso del brazo, que
como sabemos se articula con la escápula formando el hombro, este
poderoso músculo al arrastrar el húmero o los húmeros hacia sí en un
estado de hipertonía consolidaría la posición antes descripta, pero
también hay que tener en cuenta que la hipertonía de los pectorales
mayores y menores sirven como un escudo de protección a la zona “noble”
del pecho y que un desbalance de tensiones en estos músculos y los
descriptos en la parte posterior favorecen la postura depresiva o la
defensiva del pecho, pero i los músculos posteriores de a espalda alta
que se unen a la escápula también se hallan en tensión y en su conjunto
toman punto fijo en ésta, se transformarán en músculos inspiradores, por
lo que tendremos un tórax insuflado que puede caracterizar una postura
falsa, pero al fin amedrentadora, una persona que intenta asustarnos
pero que en definitiva tiene miedo, y la retensión de aire nos indicará
una gran ansiedad.
El dorsal ancho es el gran y
poderoso músculo de la espalda que tiene una larga línea de inserción en
la columna, particularmente en la zona lumbar y sacra, y desde allí
avanza hasta el húmero, que como se dijo, es el hueso del brazo, al
pasar cerca del ángulo inferior de la escápula, inserta ahí una
suficiente cantidad de fibras que cuando se tensionan pueden provocar el
bloqueo del giro del omóplato sobre sí mismo, y bloquean todos los
movimientos que ya hemos visto, y también cuando todo el dorsal se
encuentra tensionado arrastrará a la escápula hacia atrás en forma
inversa de cómo lo hacen los pectorales hacia delante, y también
existirá la creación de un Inter. Juego de tensiones a través de la
escápula y el húmero como huesos que encadenan, entre el gran dorsal y
lo pectorales, lo cual variará y modificará e cada persona la ubicación
del complejo del hombro, conformada por los dos huesos mencionados más
la clavícula.
Quedarían otros músculos a
detallar, como por ejemplo los músculos redondo mayor y menor, que van
desde el ángulo inferior del omóplato y su borde externo al húmero y que
compiten con el romboides por la ubicación del ángulo inferior de la
escápula y el desplazamiento de la misma, a esta descripción la
completamos con un músculo que tapiza por la parte anterior a toda la
escápula y se llama subescapular y termina insertándose cerca de los
anteriores en el húmero, el conjunto tendrán que ver con los movimientos
de rotación del miembro superior sobre su eje, con respecto a la
articulación el hombro, pero el subescapular, suele estar tensionado y
como se inserta en la parte anterior de la escápula suele adherirse a
las fibras del serrato anterior, que como recordamos se inserta en las
diez primeras costillas desde la parte anterior, lateral y parte de la
posterior de éstas hasta el borde interno de la escápula, la adhesión
fibrosa de ambos músculos elimina el espacio de deslizamiento existente
entre ambos y nuevamente caeremos en un problema de un mal
desplazamiento de la escápula, todos los problemas de giros,
adelantamientos y retrocesos como así los ascensos y descensos de la
escápula, recaerán en un mal desempeño de la función del movimiento
escápulo-humeral, ya que siempre existe una sincronía entre el
movimiento del húmero y la escápula para que los movimientos del hombro
se realicen. Cuando esta sincronía se pierde indefectiblemente,
tendremos dolor en el hombro que puede llegar a tornarse crónico e
insoportable y es muy importante a la hora de su cura tener en cuenta
toda la descripción biomecánica que se hizo , porque si no se entiende
de dónde parten los bloqueos que generan la falta de sincronía y no se
trabaja manualmente sobre las contracturas y la eliminación de los
tejidos fibrosos que aparecen alrededor de esta mecánica de relojería
que he descripto en estas últimas páginas, la sincronía escápulo-humeral
no se va a recuperar y el dolor del hombro no va a desaparecer. Muchas
lesiones de hombro duran años porque se las trata con antinflamatorios o
analgésicos, o tratamientos fisioterapéuticos basados en la aplicación
de agentes físicos que proveen calor y no se encuentra la solución, ya
que nunca se colocan las manos como principal agente terapéutico para
reestablecer la verdadera ubicación de la escápula y permitir que ésta
se deslice fluidamente y se devuelva el movimiento completo de la
articulación escápulo-humeral a través de la sincronía de los
movimientos de los músculos participantes, por lo que a todo lo antes
expresado aparece ahora el dolor de hombro como un expresión de uno,
alguno o todos lo sentimientos mencionados que han hecho que las
tensiones provocadas por las hipertonías de los músculos participantes
generen la patología dolorosa y expresiva, por lo que independientemente
de la asociación con los sentimientos, la correcta exploración de todos
los músculos que se insertan en la escápula y a partir de la valoración
del estado que se haga a partir de esta exploración, se diseñará un
tratamiento manual de exquisitas maniobras realizadas con los dedos que
puede devolver en pocos días o semanas los movimientos perdidos y la
desaparición del dolor en esa región, o sea, el hombro, y luego se puede
seguir con el análisis de los sentimientos que provocaron la situación,
pero antes se le habrá quitado al paciente la pesada carga de haber
llevado durante tanto tiempo un dolor tan poco soportable como es el del
hombro.
Para resumir , al principio dijimos
que si un músculo se tensiona, este mueve o desplaza un hueso y
transmite su tensión a otro músculo, que le contesta al anterior con un
aumento de su tensión o tono, como acabamos de ver, el omóplato es un
centro de retransmisión de tensiones musculares e tantísimas direcciones
como no existe en otra parte del cuerpo. Entiendo que la comprensión de
la compleja descripción que hicimos de este verdadero mecanismo de
relojería, se hará difícil para el neófito lector en esta materia que es
la biomecánica, pero sugiero su relectura al solo fin de entender, no
las inserciones ni los nombres, ni los detalles aquí descriptos, sino
comprender las tantísimas direcciones a las que se ve sometido este
hueso y cómo entre ellas no hacen mas que potenciarse para establecer lo
que me gusta llamar una verdadera “guerra tónica”, la cual como todas
las guerras es difícil saber quién la empezó pero una vez establecida no
hace más que aumentar en una escalada que sólo lo complica todo. Para
aquellos que hayan entendido el problema anatómico y biomecánico, se
darán cuenta de la importancia del trabajo que significa el correcto
diagnóstico de las tensiones de los músculos participantes para la
solución de las patologías, pero tanto el erudito como el neófito habrán
entendido que este hueso es de vital importancia en el comportamiento de
la postura de una persona, y su ubicación en el cuerpo, no hará más que
describir estados de ánimo, expresión de sentimientos, patologías y
consecuentes dolores, cuando el omóplato no se halla ubicado en el lugar
que le corresponde, ya sea uni o bilateralmente.
El lector se preguntará, cuál es la
correcta ubicación, podría escribir un tratado sobre esto, ya que la
escápula es algo que ha llamado mi atención desde el inicio del estudio
de la problemática del movimiento del cuerpo humano, y seguramente otros
autores podrían describirlo y hasta no estar de acuerdo conmigo, algo
que sería lógico y respetable, pero daré sólo a los efectos de no
confundir y hacer engorroso este difícil, pero esencial capítulo las
pautas en las que estamos todos de acuerdo:
1º- que la escápula debe ubicarse
su parte superior a la altura de la segunda costilla
2º- que su ángulo inferior debe
coincidir con la séptima costilla
3º - que el vértice del ángulo
formado en el hombro por la unión de la clavícula con la espina del
hombro, debe coincidir con el lóbulo de la oreja
4º- que cuando se elevan los
brazos, la relación del movimiento escápulo-humeral es de 3 a 1 a favor
del húmero, o sea por cada tres grados que se desplaza el húmero o
brazo, uno le corresponde al desplazamiento de la escápula, si no es
así, habrá asincronía.
Seguramente estos cuatro puntos
serán muy difíciles de encontrar en alguna persona, ya que todos
sufrimos guerras tónicas y por lo menos uno de los cuatro puntos se verá
alterado.
Volviendo al tema de las emociones
y su expresión fisiológica a través del tono muscular, aunque haya sido
difícil entender tantas inserciones y tantas direcciones de fibras de
tantos músculos, sí es fácil darse cuenta a capacidad de Inter. Conexión
que atiene la escápula ya que une la parte anterior con la parte
posterior del tórax, une sentimientos duros con sentimientos blandos, la
cabeza con el miembro superior, intelecto y expresión, la escápula con
la columna, voluntad con expresión , sentimientos blandos e intelecto y
por último la escápula con la pelvis , sexualidad y expresión.
Para terminar, sin perder la línea
de pensamiento de este texto, me interesa destacar que nada ocurre en
forma aislada, el Inter. Juego es lo más destacable, ocurre en forma
permanente, varía a cada instante con la tonicidad de cada músculo, la
ubicación de cada hueso que interviene en forma directa o indirecta y de
esta manera los cambios posturales focales, zonales y global que ocurren
a cada instante.
Permítaseme un comentario, a través
de muchos años de trabajo, con miles de pacientes en los que he
manipulado sus escápulas tantísimas veces , en pacientes que no se
conocen entre sí, han repetido la misma frase cuando logro despegar
estas el cuerpo y en una maniobra intensa alejo notablemente la escápula
del resto del cuerpo buscando la elongación de los músculos al tiempo
que realizo movimientos elongándolos a éstos, se repite siempre el
“parecen alas” y siempre respondo, son las alas del pensamiento. Creo
que esto resume la capacidad de expresión que hay en este hueso. |