A la hora de preguntarnos qué expresa un
músculo, la respuesta es acción y movimiento, pero esto se limitaría a
una lectura puntual y fría desde la anatomía y la biomecánica, por lo
que me gustaría darle calidez remarcando que el músculo cumple con dos
acciones en cuando a movimiento se refiere, uno es el movimiento fásico
que es el que ejerce los desplazamientos de los segmentos corporales
entre sí, y el otro es el movimiento tónico que le imprime tensión al
músculo y este existe siempre ya sea en estado de reposo o durante el
movimiento fásico acompañándolo a este.
Sir Sherrington, padre de la
neurofisiología, definió al tono neuromuscular como el estado de tensión
de un músculo, esta definición quedó abierta a muchas interpretaciones,
la clásica fue pensar en un mínimo de contracción que prepara al
músculo para la acción, que si bien es correcta también lo es
incompleta, ya que falta explicar todo lo que acontece dentro de ese
estado de tensión previa, más allá de su preparación para el movimiento.
El estado de tensión previa o tono,
resulta de la suma algebraica de los distintos impulsos eléctricos
provenientes de las distintas regiones del Sistema Nervioso Central (SNC),
la graduación del tono en cuanto a su tensión variará en los distintos
grupos musculares de una misma persona en un mismo momento de acuerdo a
las circunstancias que lo rodean y entre ellas cumple una función
decisiva el estado emocional, que intentaré explicar en este trabajo
fundamentalmente la influencia del tono emocional durante los
movimientos fásicos y estáticos, ya que todo el conjunto nos indicará la
capacidad de expresión de un músculo.
La elaboración del tono neuromuscular se
organiza en el cerebro a partir de las estructuras corticales y
subcorticales, siendo estas últimas las que llevan inscriptas dentro de
sí los “distintos programas de movimientos”.
Por ejemplo, en los ganglios basales se
encuentran los programas de los movimientos articulares más elementales
como ser flexión, extensión, rotación, inclinación, etc. Si se acude a
estos programas, se los llama desde otra estructura subcortical como por
ejemplo puede ser la sustancia negra, donde se elaboran programas
mayores que se aprenden durante la evolución ontogenética (aprendizaje
durante la vida), los anteriores son movimientos pertenecientes al
aprendizaje filogenético (aprendizaje durante la evolución de la
especie), por ejemplo la suma de flexiones y extensiones de los miembros
inferiores, fundamentalmente sumados a las rotaciones de la pelvis con
respecto al tórax y a partir de este, de la flexoextensión leve de los
brazos, nos va a dar como resultado la formación de un programa mayor
que es la del caminar.
Para caminar correctamente no solo hay
que movilizar las piernas sino que tenemos que balancear los miembros
superiores en forma opuesta a la de los miembros inferiores para
mantener un eje de equilibrio y balancear el peso en la marcha, el
movimiento de los miembros superiores va a estar relacionado con los
desplazamientos de las escápulas sobre la parte superior del tórax, y
estas se moverán por las rotaciones del tórax con respecto a la pelvis,
y esta producirá inclinaciones con respecto al tórax para amortiguar el
impacto de los miembros inferiores contra el suelo.
Aquí vemos como la sumatoria de simples
movimientos distribuidos en la totalidad del cuerpo conforma una acción
tan importante como es caminar que está almacenada en un programa en la
sustancia negra el cual se aprendió a partir de la posición erecta, la
cual pertenece a otro programa, y todo esto le llevó al hombre
aproximadamente 4 millones de años de trabajo evolutivo , los programas
de los ganglios basales ya existían en el homínidio semierecto y también
cuadrúpedo pero a partir de la posición erecta se conformó un programa
mayúsculo de mayor efectividad y menor consumo, y quedó registrado en
una estructura superior como es la sustancia negra, siempre dentro del
terreno subcortical, como es un programa más complejo el niño aprende
recién a ponerse de pie aproximadamente al año de vida y a caminar
correctamente hacia los 3 años (ejemplo de evolución ontogénica), cuando
las flexiones, extensiones y rotaciones de muchas partes de este
programa por ser más sencillas las maneja hacia los 6 meses que es
cuando gatea y demás está decir que está reproduciendo la etapa de la
evolución filogenética de la cuadrupedia.
Pero esto no es tan simple porque el
caminar lleva impreso un tono neuromuscular y entiéndase por este, como
ya se dijo, el estado de contracción previa que prepara para la acción y
que existe tanto en esta como en el reposo, si observamos caminar a la
gente veremos que de ninguna manera caminan todos igual, si bien todos
se acogen a las pautas antes descriptas veremos gente encorvada o muy
erecta, otros caminarán rápido, algunos arrastrarán los pies, etc, y
esto tiene mucho que ver con qué tono han recibido los músculos antes de
iniciar la marcha y durante ésta, y eso va a estar cargado de los
impulsos recibidos de otras estructuras, como por ejemplo ,el lóbulo
límbico o cerebro primitivo, éste almacena los sentimientos más
primitivos del ser humano como la agresividad, el miedo, el amor, la
conducta sexual etc. De acuerdo como una persona descargue en su marcha
estos sentimientos, aumentará o disminuirá el tono, pero es más complejo
aún, porque hay toda una fase sensorial importantísima que proviene del
mismo cuerpo que informa a través de códigos a la corteza cerebral de la
posición del cuerpo, esto se explica de la siguiente manera: el estado
de tensión, acortamiento o alargamiento de los tendones, ligamentos o
cápsulas articulares, enviarán información de en qué posición está cada
una de ellas y la sumatoria de todas la informaciones darán una
orientación de la ubicación de la posición global del cuerpo para que se
efectúen las correcciones correspondientes de acuerdo a las variables
externas por donde se este trabajando, ejemplo, cuesta arriba, cuesta
abajo, cargando peso, etc. Esta información se dirige a estructuras
mayores como el cerebelo y el tálamo, el primero es el gran regulador
del equilibrio corporal al que se le suma la información del oído
interno y la visión, todo esto excita las estructuras las cuales van a
responder con impulsos que se van a ir sumando en forma algebraica a los
impulsos provenientes de otras estructuras antes mencionadas, por
ejemplo una cuesta arriba va a aumentar el tono de los músculos
extensores, por lo tanto va a sumar positivamente los estímulos en la
regulación del tono en dichos músculos, pero si la persona se halla
deprimida los estímulos que vienen del lóbulo límbico actuarán en forma
de resta por lo que la persona probablemente camine encorvada por una
disminución de la excitabilidad del tono de los músculos dorsales que
será compensada con más tono en los glúteos, cuádriceps y gemelos para
una mayor fuerza de tracción en la cuesta, pero la suma algebraica no se
limita a dos estructuras, todos los estímulos que salen y entran de la
corteza cerebral sólo pueden hacerlo a través del tálamo al que podemos
dividirlo en dos partes, una específica y otra inespecífica , por la
primera van a pasar los estímulos tal como son provenientes de los
órganos sensoriales existentes, por ejemplo el sonido se introducirá al
cuerpo por los oídos y de estos irán al área auditiva para ser
procesados, pero para llegar a la corteza necesariamente pasarán al
tálamo específico y a través de las conexiones neurológicas de este
serán depositadas en el área auditiva, si hubiese exceso como por
ejemplo mucho ruido, los excesos eléctricos producidos en el área
correspondiente volverán al tálamo específico y este lo trasladará en
forma de impulsos eléctricos al área inespecífica y ésta siempre los
enviará a la zona motora que desde aquí bajarán por el sistema nervioso
central hacia los músculos y éstos sumarán positivamente dentro de la
suma algebraica del tono, esto puede ocurrir con todas las estructuras
de la corteza cerebral y subcortical.
Si tomáramos el caso inverso, en lugar de
una depresión, un estado agresivo contenido descargará sus exceso en el
área inespecífica , ésta en el área motora y nuevamente hacia el aumento
del tono muscular, a esto hay que sumarle los estados de fatiga de las
estructuras y el envejecimiento, si tuviéramos escasez de sueño, cosa
que sucede cuando se fatigan las neuronas de la sustancia reticulada
ubicada en la base del encéfalo, el tono tenderá a tener un aporte
negativo de esta área, pero si tenemos un estado de correcta vigilia el
tono será aumentado por los estímulos de este área . En el caso de
deterioro o envejecimiento, un buen ejemplo serían los parkinsonismos
propios de la senilidad que ocurren con el envejecimiento de la
sustancia negra, entonces en este caso es normal ver en la gente mayor
la pérdida del balanceo de los brazos o arrastrar los pies que es más
marcado aún en la enfermedad de Parkinson que puede ocurrir en una edad
temprana por una degeneración brusca de la sustancia negra con una
sintomatología más agravada.
Como se verá la definición mal
interpretada pero muy bien enunciada por Sherrington de que el tono
neuromuscular es el estado de tensión de un músculo, no se limita al
reduccionismo de pensar en una simple tensión muscular, sino que es la
sumatoria algebraica de impulsos eléctricos que se originan y transitan
por el sistema nervioso central hasta llegar a las unidades motoras,
producidas por el emergente de distintas estructuras del encéfalo y la
médula que no hacen más que reflejar la evolución filogenética, la
evolución ontológica, el estado anímico, la ubicación témporo espacial,
el estado de cansancio y lo que es más aún la salud de la persona, darán
por resultado en forma variable prácticamente a cada instante lo que se
intentó reducir en la frase, “ estado de contracción previa de un
músculo”, cosa que Sherrington nunca había limitado pero lamentablemente
a través de los años se lo mal interpretó como una definición y no como
lo que realmente es la expresión del estado de un ser humano en un
momento determinado de su vida..
Pero si nos limitamos solamente al tono
neurológico como forma de tensión de un músculo que como se acaba de
explicar es la sumatoria de muchos factores en un momento determinado de
la vida y que prácticamente cambia a cada instante, no debemos
olvidarnos que el músculo está compuesto en el caso de la miofibrilla
por proteínas contráctiles que son la actina y la miosina, la primera
tiene una elasticidad variable que vista en un microscopio de gran
capacidad aparece en una de sus partes conocida como brazo una suerte de
resorte o muelle que pude variar su elasticidad frente a fuertes
contracciones que posteriormente no son elongadas, aquí aparece la
primera variable de lo que podemos entender como estado de tensión por
acortamiento mecánico, a esto se le suma que los músculos empiezan y
terminan en tendones formados por tejido conjuntivo que entre sus
componentes tienen otra proteína llamada elastina, cuyo nombre la
grafica lo suficiente por lo que si no se trabaja sobre la
reconstrucción del acortamiento mecánico a través del tiempo, los
músculos tienen un tono paralelo al tono neurológico, que es el mecánico
que además de estar producido por la tensión de las proteínas musculares
y tendinosas se va a ver visto fundamentalmente influenciado por el
estado de elasticidad de sus envoltorios conjuntivos conocidos como
fascias, éstos envoltorios y sus proyecciones intramusculares que
envuelven porciones, fascículos hasta llegar a las unidades motoras y la
periferia del huso neuromuscular mismo, son altamente susceptibles de
ser moldeables por las contracciones musculares y el tono neuromuscular.
Las fascias no se encuentran aisladas,
sino que por el contrario están conectadas entre sí formando un todo en
toda la expansión del cuerpo humano rodeando a todos los músculos e
interconectándolos a ellos entre sí, variando en grosor desde
envoltorios tan microscópicos como la duramadre endocraneal ,que no se
la puede distinguir del periostio endocraneal, hasta fascias tan
gruesas como la fascia lumbar que es observable a simple vista y
palpable entre los dedos, en esta verdadera estructura compleja y
maravillosa encontramos el verdadero sostén del cuerpo humano, pero como
acabamos de ver presenta su tono mecánico a través del Inter. juego que
realiza con el tono neurofisiológico.
Así como definimos al tono
neurofisiológico como el estado de tensión que prepara y actúa en una
persona durante el movimiento muscular en un momento puntual de su vida,
y que varía a cada instante por todo lo ya mencionado, que como ya hemos
visto abarcan la totalidad de la existencia humana ontegénica y
filogenética, podemos decir que el tono mecánico es la expresión de la
huella dejada por la existencia de la persona ya que al ser mecánica no
se restituye en su elasticidad por la actividad eléctrica del sistema
nervioso, como sí ocurre en el tono neurológico, sino sólo por cambios
mecánicos producidos por fuerzas internas y externas.
Podemos decir que en la postura de una
persona está escrita su historia , su carácter, su temperamento, su
estado de ánimo actual y a través de esto se podrá hacer una lectura del
individuo, por lo que es correcto decir que el cuerpo y su postura
tienen su propio lenguaje simbólico.